Dicen que en Sevilla huele a azahar y feria, pero durante este fin de semana la ciudad hispalense ha sido conquistada por unos aromas bien distintos. Aquellos procedentes de los viñedos, quesos y carnes castellanas.
Ha sido Plaza Nueva el lugar escogido para llevar a cabo esta muestra gastronómica. Allí se ha erigido una especie de pabellón doble, respetando incluso la arboleda que realmente posee este emplazamiento. Pues incluso dentro del recinto, entre los puestos, se podía observar a los naranjos sevillanos.
En esta clase de eventos nada se deja al azar y su posicionamiento no es producto de la casualidad. No existe lugar tan céntrico y con mayor tránsito para dar a conocer nuevos sabores. Y así es como se llama esta demostración gastronómica: «Saborea Castilla y León«.
Todo ello fomentado por Tierra de Sabor, una marca de esta comunidad autonómica norteña, creada para expandir los grandes productos alimenticios que posee esta región. Empeñada en mantener la calidad y sobre todo dispuesta a preservar los sabores tradicionales de toda la vida.
De jamón a ciervo, de ciervo a vinos, de vinos a quesos, de quesos a lechazos, de lechazos a cochinillos, e incluso de cochinillos a frutas. Estos son solo algunos ejemplos de toda la variedad que se podía observar en el recinto.
El lugar estaba abarrotado de gente y eso que era el penúltimo día de la muestra. Sin embargo, parece que la comida castellano ha calado en las mesas andaluzas y la mayoría de los puestos estaban abarrotados de gente dispuesta a comprar. Los trozos de queso y jamón expuestos para ser catados, apenas duraban unos segundos en los platos de madera, la misma suerte corría el resto de embutidos y chacinas; los dulces, entre ellas las almendras garrapiñadas, eran las más aclamadas por los visitantes, pues poseían un precio muy asequible; e incluso las legumbres eran analizadas por esas abuelas y madres que tanto entienden de pucheros y cocidos.
No podía faltar las clases de cocina y más siendo Burgos, Capital Gastronómica Española. De ahí, que se habilitara una parte del lugar para poner una barra de cocina, y demostrar a los andaluces qué platos podían elaborar con los productos que compraran.
Definitivamente, Castilla y León ha calado en Andalucía. Quién sabe, a lo mejor gracias a este encuentro se produce, en un futuro, una nueva cocina española basada en la simbiosis de estas dos tierras tan bien curtidas en la gastronomía.
Esperamos que os haya gustado esta nueva receta y por favor no dudéis en comentarla. También deciros que estamos presentes en infinidad de redes sociales: Twitter, Facebook, Pinterest, etc., (en la columna de la derecha) y nos gustaría teneros allí también. Os esperamos en la próxima, aquí, en Recetas de Azúcar y Orégano.


8 Comentarios
Pues yo estuve por allí con mi marido el sábado por la mañana, y a pesar de que eran sólo las once de la mañana no pudimos resistirnos a probar los quesos y embutidos que daban a probar y de verdad que todo riquísimo… y algo compramos claro. Un saludo
Mari Recetas, ¡qué lástima no conocerte en persona!, ya que nosotr@s también estuvimos el sábado, y madre mía, ¡qué quesos!, ¡qué embutidos!
Sin lugar a dudas un placer para los sentidos… y una tortura para mis dueños, meh meh meh (seguro que hubiesen querido comer de todo)
JAJAJAJAJA pues que lástima que tus dueños no fueran, así tú también hubieras degustado de ello.
Que maravilla, cómome hubiera gustado estar allí, me encanta Sevilla, y la gastronomía de Castilla y León, asi que ambas cosas juntas…. Qué envidia me dáis, pero de la buena, je, je
Besos
Es una lástima que si te gusta tanto ambas cosas no las hayas podido ver en persona, pero para eso estamos nosotr@s, para relatarte todo.
Los embutidos, los quesos, los vinos, los frutos secos… todo con sabor, sabor y del bueno el mejor…
¡EXACTO! Sabias palabras