Recetas

Albóndigas de calabacín

1 julio, 2016

Albóndigas de calabacín.

Llega el veranito y todos queremos tener un cuerpo diez. Sin embargo, cuando nos damos cuenta, ya es julio y no se puede obrar milagros. Por eso, yo siempre recomiendo que no nos obsesionemos, sino que tengamos alrededor del año siempre una dieta saludable. Una de las recetas que yo suelo consumir mucho son estas Albóndigas de calabacín.

Es una receta tremendamente sabrosa, donde el calabacín es el rey, pero su sabor queda un poco enmascarado por el queso y la fritura que se le hace. En fin, es una albóndiga mucho más sana, porque no es de carne y además, llena muchísimo y te aporta una sensación de saciedad perfecta.

INGREDIENTES:

  • 2 calabacines.

  • Queso de mozzarella.

  • Pan rallado.

  • Pimienta.

  • Orégano.

  • Sal.

  • Un huevo.

 

1º. Rallamos los calabacines crudos. Nos interesa que la verdura no esté cocinada, porque de esta forma es mucho más sana y sigue manteniendo todas sus propiedades nutritivas. Además, como el calabacín es blando, su textura cocinada es la misma que sin cocinar.

Rallamos el calabacin.

 

2º. Luego pasaremos a unificar todos los ingredientes. El huevo con el queso, los calabacines y por supuesto, las especias (sal, pimienta y orégano). Lo mezclamos todo bien hasta que quede una masa homogénea.

Mezclamos todos los ingredientes.

 

3º. Ahora toca el momento de hacer las bolitas con la forma de las albóndigas. No las hagáis muy grandes, que queden como para comerse con dos bocados. Hacemos las esferas y las cubrimos con pan rallado por completo.

Hacemos las formas de las albóndigas.

 

4º. Después toca freírlas en abundante aceite hasta que se dores. Cuando las partáis por la mitad, comprobaréis que el queso se funde con el calabacín y queda un bocado vegetal riquísimo.

Freímos las albóndigas.

 

Esta es una receta mucho más rica recién hecha. No dejéis nada para el día siguiente, porque las albóndigas dejan de ser crujientes y se reblandecen de un día para otro. Intenté salvarlas con tomate frito, como cuando las hacemos con carne, pero no sirvió para nada. Es más, se pusieron más blandas todavía. Así, que no cometáis el mismo error y tomaros esta receta como un entrante para el momento, que tiene que ser hecho y comido.

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8 Comentarios

  • Reply Nati 18 septiembre, 2016 at 22:50

    Bien sanas y seguro que deliciosas. Un Besazo.

    • gplus-profile-picture
      Reply Azúcar y Orégano 18 septiembre, 2016 at 23:23

      Así es Nati, parece que te estás comiendo unas albóndigas de carne y en realidad son de calabacín.

  • Reply Trinidad Solís 19 septiembre, 2016 at 14:58

    Una forma perfecta para que los nenes se coman el calabacín sin rechistar 🙂
    Besos

  • Reply Silvia 23 septiembre, 2016 at 11:54

    Hola!! me encantan estas croquetas de calabacín, tienen que estar muy buenas, y con queso mezclado aún más, tomando nota!! besos 🙂

  • Reply Mireia 12 octubre, 2016 at 19:36

    Pues a mi me encanta esta textura que le queda al calabacín cuando se ha cocinado, y más si es rallado porque parece como si se fundiera en la boca, y tiene un sabor muy potente. Seguro que están deliciosas y en una versión mucho más sana, me han encantado, lejos de las albóndigas de siempre! Pueden servirse también como croquetas con una mayonesa o una salsita ligera!

    • gplus-profile-picture
      Reply Azúcar y Orégano 16 octubre, 2016 at 23:26

      Mireia muchas gracias por tu comentario y estoy totalmente de acuerdo contigo, están deliciosas y comerlas con una salsa ligera es una opción 100% recomendable.

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